¿Qué necesita una ciudad para ser una Smart City?

Escrito por el 11 enero, 2017

¿Qué necesita una ciudad para ser una Smart City?

Las ciudades generan un 75% de la riqueza mundial, lo que atrae cada vez más a las personas a concentrarse en ellas en busca de mejores oportunidades para obtener ingresos. Esto se ha convertido en una tendencia creciente en la que, según las Naciones Unidas, se estima que para el 2030 un 60% de la población mundial viva en zonas urbanas.

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Esta rápida urbanización ejerce presión sobre la calidad de los servicios como el abastecimiento de agua, transporte, salud pública o medios de comunicación, entre otros. Bajo esta necesidad, cobra fuerza el concepto de las Smart Cities, ciudades que enfocan sus recursos en mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos y aumentar la eficiencia de sus servicios.

Entre las ciudades que están consideradas como las más inteligentes alrededor del mundo, según una investigación realizada por Juniper Research en el 2016, destacan entre los primeros 5 lugares:

  1. Singapur
  2. Barcelona
  3. Londres
  4. San Francisco
  5. Oslo

En estas ciudades la “inteligencia” se ha puesto al servicio del ciudadano, valiéndose de las nuevas tecnologías como elemento clave para complementar su eficiente gestión, con el objetivo de satisfacer las necesidades de la urbe y de sus habitantes.

¿Qué necesita una ciudad para ser una Smart City?

Para que una ciudad sea considerada “inteligente” esta debe desarrollar una estrategia de planificación a presente y futuro, que se enfoque en obtener una mayor sostenibilidad en el área ambiental, económica y social.

Existen múltiples servicios que se pueden ofrecer en una “Smart City”. Entre ellos podemos nombrar:

Desarrollo sostenible: El desarrollo sostenible urbanístico se basa en satisfacer las necesidades de la ciudad, sin comprometer los actuales ni futuros recursos de las siguientes generaciones.

Para lograr este tipo de desarrollo, podemos destacar el uso de las energías renovables como la solar, geotérmica, eólica o biomasa, que ayudan a reducir costes y emisión de gases contaminantes, al mismo tiempo que disminuyen la dependencia a redes externas o en su defecto logran la autosuficiencia energética de la ciudad.

Otros ejemplos de desarrollo sostenible son: impulsar la movilidad sostenible, promover políticas alimentarias sostenibles, incrementar la eficiencia de los edificios (aislamiento térmico, sistemas de ventilación) o fomentar el reciclaje, entre otros.

Acceso a datos: Gracias al auge de los smartphones y las redes inalámbricas, en las ciudades se han ido instalando, cada vez más, infraestructuras de comunicación que permiten recolectar un sin fin de datos de los habitantes.  

El promover el libre acceso a estos datos que se producen cada día, ayuda a garantizar una eficiente toma de decisiones a la hora de responder a las necesidades de los habitantes. A su vez, permitir el acceso a datos públicos es una forma de mantener a los ciudadanos mejor informados e incentivarlos a realizar proyectos colaborativos junto a los entes gubernamentales.

Un claro ejemplo de la buena utilización de estos datos, es la creación de apps que faciliten servicios como: encontrar aparcamiento para personas con movilidad reducida, horarios del transporte público, atención ciudadana, mensajería inmediata con la policía o guías de la ciudad, etc.

Este suministro de datos, se puede lograr a través de la creación de páginas webs, bases de datos o APIs (interfaz de programación de aplicaciones) que permitan a cualquier persona reutilizar o redistribuir libremente esa información.

Salud pública: Para lograr una atención más rápida en caso de emergencias, se pueden crear servicios de teleasistencia para atender a las  personas que requieran de una atención urgente en caso de un accidente.

Canales de Comunicación e información: Muchas ciudades inteligentes poseen canales de Live Streaming, como una estrategia comunicacional que permite a las administraciones públicas y a los políticos conectar con transparencia y rapidez con su comunidad durante ruedas de prensa, campañas políticas, eventos culturales, entrevistas o reuniones oficiales.

De esta manera los ciudadanos tienen la posibilidad de seguir desde la comodidad de sus hogares cualquier actividad que les interese y así mantenerse informados de la toma de decisiones en su ayuntamiento o de los políticos. A su vez, se puede fomentar la participación ciudadana a través de la realización de entrevistas virtuales, donde los interesados puedan intervenir y realizar sus propias preguntas.

Los ayuntamientos han acudido a la utilización del Live Streaming, dada la necesidad de conocer los verdaderos intereses de los ciudadanos, mejorar los servicios, incrementar la transparencia de su trabajo y fomentar la participación ciudadana en las actividades del estado.

Como podemos ver, necesitamos ciudades más eficientes, que gestionen cada vez mejor sus recursos, servicios y tecnologías, con el fin de llegar a un equilibrio entre el bienestar de los ciudadanos y la preservación del entorno.

Watchity

Editor

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